
Tienes que saber que en el corto tiempo en que se vive una ilusión, mi mente no ha logrado arrancarte de mi vivir. Que mis ojos te buscan en cada nuevo amanecer y mis labios noche a noche van anhelando sin pudor la dulzura de tu piel diluyéndose en un beso.
Voy de prisa, siempre en contra del reloj, no sé si todo lo que va sucediendo es para mí, no sé si alguna vez piensas en mí; yo sólo sé que cada minuto te vuelvo a extrañar y no te dejo de pensar.
Cuando no pensaba, no sentía, no actuaba, ni mentía. Cuando estaba por estar, cuando en mi vida necesitaba un poco de calor, cuando me moría, tú entraste a mi vida y así te fuiste. Metido entre mis pupilas te fui queriendo a diario sin una ley, sin un horario y sin que nadie lo buscara. Nadie lo planeo así, tal como una hoja en pleno invierno me deje llevar, porque en el destino estaba marcado que fueras para mí.
Como la lluvia en pleno desierto me fuiste mojando de fe y ahogaste mis miedos en la contraluz de nuestros silencios.
Porque me quedo muda pendiente de tu mirada, entre la sonrisa de querer tenerte y la nostalgia de tu ausencia.
Me trajiste la vida y tu presencia es tan real que me hace hasta dudar si es un sueño, una pesadilla o realidad.
Me sofoca tu ausencia más y más, tráeme la luz del día, explícame que hago tratando de encontrarte en otros rostros.
Nadie apostaba a que esta historia me hiciera tan feliz y así le fui pidiendo al tiempo que no transcurriera tan de prisa y así voy a ir dejando regado en tu corazón esta ilusión para que prospere y encienda tu vida.
Se hace imprescindible que sepas que mi amor te esperó por taños años, mi amor te soñó por tantos sueños. Muchas veces perdí el sentido de esta espera, muchas veces la impaciencia se fue apoderando de mi tiempo e iba dejando mi corazón retorcido. Sé que mi espera no fue en vano y que cada segundo que tardaste en llegar será un beso que restaré al ejército que guardo para ti.
Por más que intenté desatarme de tu piel, por más que intenté consolar a este corazón, por más que intenté enredarme en otra ilusión, por más que intenté cobijarme en el ayer y por más que esta locura quiso raptarte mil veces, debo confesarte que le he pedido a Dios permiso para hablarte de mis deseos y que el hecho de no tenerte me estaba consumiendo cada madrugada. Sentir el corazón vacío no hace otra cosa que repicar cuánto te necesito.
Este insomnio me consume y en la soledad de este cuarto voy precisando cada vez más de un abrazo, de un amor. ¿Y qué puedo hacer yo? si me quedé otra vez sin decir nada, sin gritarte que no te vayas. No quiero que nuestra historia acabe con la certeza de haber perdido lo que aún no encuentro. Por culpa del miedo no quiero sentir que me sigue sobrando tanto por entregar, porque desde que te conocí le perdí el miedo a la oscuridad.
¿Dime dónde guardo tantas promesas por compartir? ¿Dime, a quién hago poseedor de tantos deseos ocultos? ¿A quién le entrego estos abrazos que a gritos buscan los tuyos?.... Dime!!
Como quisiera que atravesaras mi vida haciendo estos sueños realidad, alimentando mis sonrisas, dándole sentido a mis sentidos. Llena mi memoria con los sueños más reales que tengas.
Báñame con tus lágrimas y sonrisas, con la magia de tus caricias, perdiéndome cada noche en tu querer.
No te prometo amor eterno, no te prometo ser la poseedora de la felicidad eterna, sin embargo te prometo una lucha inalcanzable por hacer de tus alegrías, mis alegrías, por hacer de tus penas el más corto de los pasares y por celebrar a tu lados tus triunfos y derrotas y cuando más necesites de mí, siempre me encontrarás.
Mi mente te busca como amigo; mi corazón para conocer la vida y para disfrutar del amor. Mi cuerpo para conservar el calor y creer en todo.
Déjame creer que muy pronto estarás a mi lado, déjame saber que tu amor será todo lo que soñé y más, pero voy perdiendo la noción por saber cuánto más podré soportar esta situación de quererte y no tenerte....
...Dime sí toda esta espera vale la pena....


No hay comentarios.:
Publicar un comentario